El arzobispo pide a las cofradías de Granada que no compitan en gastos de patrimonio
José María Gil Tamayo interviene ante el pleno de hermanos mayores de la Real Federación de Hermandades y Cofradías y les pide centrarse en la fe y la formación antes que en nuevos estrenos y celebraciones extraordinarias.
Foto: Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada
El arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, ha pedido a las hermandades y cofradías de la ciudad que no conviertan el patrimonio en una competición. Lo hizo el martes 20 de octubre ante el pleno de hermanos mayores de la Real Federación de Hermandades y Cofradías, donde advirtió de que la carrera de estrenos y gastos puede desplazar lo que de verdad importa.
«No compitáis en esto. No compitáis en esto», insistió ante los responsables de las corporaciones. Puso como ejemplo una coronación mariana celebrada en Andalucía en la que, según su relato, se emplearon «tres kilos de oro», y se preguntó: «¿Dónde vamos, con la que está cayendo?».
Un plan de formación
Gil Tamayo anunció la puesta en marcha de un programa de formación cristiana dirigido a hermanos mayores y juntas de gobierno, con la colaboración de la Vicaría. A su juicio, gobernar una hermandad exige algo más que conocer las tradiciones o las normas internas: «Ya no vale con la estampita», dijo, y reclamó respuestas para los problemas cotidianos de la sociedad, en especial los relacionados con la familia y el matrimonio.
El prelado recuperó el concepto de «emergencia educativa» de Benedicto XVI para advertir de la formación religiosa insuficiente de muchos cristianos adultos. Quienes se acercan a una hermandad por tradición, emoción o vínculo familiar deben encontrar también la oportunidad de profundizar en la fe, señaló.
Menos extraordinarios
Otra de sus advertencias se centró en el calendario de cultos. Pidió recuperar el sentido del año litúrgico y evitar que la multiplicación de celebraciones extraordinarias reste importancia a las ordinarias. «Un culto tiene un tiempo y un lugar», recordó, y relacionó esa tendencia con la espectacularización general de la sociedad: «El espectáculo nos gana, a ver quién da más».
También reclamó «establecer una jerarquía de valores» y evitar enfrentamientos por cuestiones accidentales. «La grandeza de la Semana Santa de Granada ya está ahí. Ya está», afirmó, al tiempo que reconoció el valor del patrimonio cofrade: «Tenéis un patrimonio maravilloso».
Iglesia y arraigo
El arzobispo situó sus recomendaciones en la historia cristiana de Granada, desde las primeras comunidades y el Concilio de Elvira hasta las hermandades actuales. «No somos gente de conservación del patrimonio. Es mucho más», señaló, y subrayó que las cofradías forman parte de una comunidad cristiana: «Somos la Iglesia, sois la Iglesia».
Elogió el arraigo de las hermandades granadinas y el sentimiento de pertenencia que despiertan, así como el papel de las casas de hermandad como espacios de encuentro y la acción social que desarrollan. La intervención se produce en un año en el que la Real Federación continúa celebrando su centenario fundacional.