Investigadoras de la Universidad de Granada y la UNIR analizan el auge de las aplicaciones de series cortas para el móvil, su uso de la inteligencia artificial y sus sistemas de pago, que pueden enganchar al usuario.
Series pensadas para verse en el móvil, con capítulos de un minuto, grabadas en vertical y con un giro argumental justo antes de terminar. Son los microdramas, un formato ya consolidado en China y otros países asiáticos que empieza a extenderse por el resto del mundo, según analizan la profesora de la Universidad de Granada (UGR) Lidia Peralta García y los profesores de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) Jose Antonio Cortés Quesada y Laura Fiona Sánchez Pérez Lemaur.
Aplicaciones al alza
ReelShort, DramaBox, StoryReel o GoodShort son algunas de las aplicaciones que se están abriendo hueco en el mercado español. En septiembre de 2026, ReelShort llegó a ser la aplicación móvil gratuita de entretenimiento más descargada en la tienda de Apple en España, por delante de Netflix, Prime Video y TikTok.
Gratis solo al principio
El modelo de negocio pasa por empezar a ver sin pagar y, cuando el espectador lleva varios episodios, cobrar para continuar. Para seguir viendo hay que conseguir monedas virtuales, suscribirse a un plan de pago o comprar capítulos. También se pueden obtener tokens, la moneda virtual de estas aplicaciones, a cambio de ver publicidad de otras apps.
Las investigadoras señalan que algunas de estas plataformas incluyen patrones oscuros, es decir, diseños que dificultan entender o controlar la decisión de compra con el objetivo de retener al usuario.
Avisos de contenido y estereotipos
Las propias aplicaciones advierten al inicio de que sus contenidos incluyen violencia, consumo de drogas, escenas de sexo o desnudez, aunque algunas están recomendadas para mayores de 13 años. Según el análisis de las autoras, la mayoría fomenta estereotipos de género con alto contenido sexual, en bastantes ocasiones denigrantes para las mujeres.
Historias creadas con inteligencia artificial
La inteligencia artificial generativa es la herramienta clave para crear imágenes, voces, guiones, personajes o la propia trama, lo que permite acelerar y abaratar los costes y producir contenidos de forma masiva en muy poco tiempo. El formato combina la lógica de las plataformas de streaming, que acostumbraron a ver temporadas completas de golpe, con la del vídeo corto y vertical de TikTok e Instagram.
Las aplicaciones usan además publicidad programática basada en sistemas automatizados por inteligencia artificial que analizan el comportamiento en internet para decidir qué anuncio aparece, de modo que una persona interesada en romances o dramas puede encontrarse fragmentos de estas historias en redes sociales.
Regulación pendiente
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial ya contempla regular el contenido generado por inteligencia artificial, pero el caso de los microdramas mezcla cuestiones que suelen analizarse por separado: inteligencia artificial, publicidad, contenido audiovisual, series de ficción, compras dentro de las aplicaciones y diseño persuasivo.