Elecciones del 29-N en Granada Cómo votar, el calendario y los resultados desde 1977

El rechazo a comer insectos no se vence solo con datos, según la UGR

Temas Universidad de Granada

Un estudio de la Universidad de Granada con cerca de 1.000 consumidores y 30 chefs analiza cómo aceptar los insectos como alimento sostenible.

·

Imagen de la noticia: El rechazo a comer insectos no se vence solo con datos, según la UGR
Foto: Universidad de Granada
Comer insectos sigue chocando con el rechazo de buena parte de la población, y saber que son nutritivos y sostenibles no basta para cambiarlo. Así lo concluye una investigación de la Universidad de Granada (UGR), publicada en 2026 en la revista International Journal of Gastronomy and Food Science, que ha encuestado a cerca de 1.000 consumidores y a 30 chefs. El dato central es que, incluso después de explicar sus beneficios, solo el 45 % de los participantes se mostró dispuesto a consumirlos. Además, únicamente el 21,5 % los había probado alguna vez, sobre todo en viajes al extranjero.

Formatos no visibles

La vía que más consenso genera es la de los formatos procesados o no visibles. El 87,1 % de los consumidores y el 86,2 % de los chefs encuestados señalaron estas presentaciones como la forma preferente de introducir estos ingredientes. Entre las alternativas están las harinas de insectos incorporadas a productos conocidos, como panes, pastas o repostería. Los jóvenes de entre 18 y 24 años mostraron más reticencia a comerlos enteros y una clara preferencia por los formatos procesados.

El papel de la cocina

Cerca del 90 % de los chefs consideró que la gastronomía puede ayudar a cambiar la percepción social de estos alimentos. Sin embargo, de los 30 chefs participantes solo uno los utilizaba en su carta. Las dificultades que señalan son la falta de formación técnica específica, el acceso a estos productos y la incertidumbre sobre cómo responderán los clientes. Según explica la investigadora Sofía Helena Ballestrín Lee, «el estudio demuestra que la transferencia de conocimiento sobre el valor nutricional del alimento no es suficiente por sí sola para vencer las barreras afectivas y emocionales del consumidor».

Ventajas y autorizaciones

La UGR señala que los insectos comestibles pueden aportar proteínas de alto valor biológico, fibra, grasas poliinsaturadas y micronutrientes como hierro, zinc y vitamina B12, y que su producción tiene potencial para reducir el impacto ambiental frente a la ganadería convencional. En la Unión Europea ya se han autorizado productos derivados de cuatro especies: la larva del escarabajo de la harina, la langosta migratoria, el grillo doméstico y la larva del escarabajo de los granos, tras las evaluaciones de seguridad de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). El trabajo lo firman Sofía Helena Ballestrín Lee, María Dolores Ruíz López y Celia Rodríguez Pérez, del Departamento de Nutrición y Bromatología de la UGR.

1 foto

Foto: Universidad de Granada