Investigadores de la Universidad de Granada desarrollan Theia, una herramienta que analiza la forma de los seres vivos con un móvil de gama media y sin conexión a Internet.
Investigadores del grupo BioChenge del Departamento de Genética de la Universidad de Granada han desarrollado Theia, una herramienta basada en inteligencia artificial que permite medir las características morfológicas de los organismos directamente en el campo. Solo hace falta un teléfono móvil de gama media y no se necesita conexión a Internet.
El estudio que la respalda se ha publicado en la revista Methods in Ecology and Evolution y lo han dirigido Cristobal Bragagnolo, Andrés Ferreira, Mohamed Abdelaziz y A. Jesús Muñoz Pajares. La investigación surge del Trabajo Fin de Grado de Biología de Cristobal Bragagnolo.
Qué resuelve
El punto de partida es el llamado «cuello de botella fenotípico»: la dificultad para obtener grandes cantidades de datos sobre la forma de los seres vivos con la misma rapidez con la que hoy se generan los datos genómicos. Según los responsables del trabajo, la automatización mediante inteligencia artificial conserva la precisión de los métodos tradicionales.
El equipo comparó las mediciones automáticas con las hechas a mano por especialistas en 268 ejemplares. La mayor parte de las diferencias correspondió a diferencias biológicas reales entre individuos, mientras que el efecto de usar inteligencia artificial resultó muy pequeño. Los resultados también se contrastaron con programas científicos de referencia en morfometría, con una concordancia prácticamente perfecta.
Cómo funciona
Theia integra todo el proceso en el teléfono, desde la toma de fotografías hasta el análisis de la forma. La inteligencia artificial localiza puntos de referencia sobre las estructuras biológicas fotografiadas, lo que evita buena parte del trabajo manual. El científico mantiene el control: puede revisar los puntos identificados y corregirlos. La herramienta no sustituye al investigador, sino que automatiza las tareas más repetitivas.
Al funcionar sin conexión y en dispositivos relativamente económicos, permite trabajar en lugares remotos sin ordenadores ni redes de datos, y comprobar en el propio lugar de muestreo si las fotografías tienen suficiente calidad antes de abandonar la zona.
Para qué sirve
La aplicación puede ser útil en campañas de seguimiento de la biodiversidad y en estudios prolongados durante años, al permitir comparar cómo cambia la forma de los organismos entre poblaciones, ambientes o momentos. La estandarización facilita que los datos de distintos investigadores se puedan comparar y combinar, lo que abre la puerta a estudiar a gran escala respuestas frente a fenómenos ambientales como el cambio climático.
A medio plazo, según el equipo, puede facilitar estudios con cientos o miles de individuos y el seguimiento de poblaciones en el tiempo. A largo plazo, su arquitectura podría adaptarse a otros organismos y estructuras biológicas.